sábado, 17 de noviembre de 2007

ACIDO

ACIDOTenia 16 años como todos. Creo que le decían ACIDO, o al menos así se quedó él en mi memoria porque, en verdad, nunca supe su nombre. Puede que se llamara Luis y por eso yo le decía así. Ayer, conversando sobre él, recordamos que sabía cinco idiomas pero, como no era vanidoso, no lo decía. Solo algunos que sabían de su historia lo difundían como un chisme en la Trilce.Tenia visión fotográfica, coeficiente muy cercano a Einsten, decían que leía los libros comenzando por el final y le enseñaba a cualquiera que se acercara a pedirle ayuda...Pero volaba.A veces, de lo simple saltaba a los limites de la comprensión matemática. Fue en las clases de química donde un compañero le bautizó como ÁCIDO. Hablando de la materia, de los ácidos y otros compuestos... de pronto se le quedó el nombre. Estaba en el grupo de los genios, en el salón A, aunque a veces lo encontrabas repasando la teoría en el B y el C, aprendiendo como todos, pero nadie pensaba eso, estaría cuestionando su reconocido prestigio de genio. Quizás el único que no reconocía esta verdad era él mismo. En realidad los genios eran cinco. Yo recuerdo a ACIDO, a Bravo y de los demás apenas se nada.Alguien nos explicó que había dos clases de genios: los que nacían y eran verdaderos genios, productos del azar, de la naturaleza y los que, a punta de voluntad, se hacían genios.Por su parte, Bravo era un genio hecho a voluntad. Se dedicó a trabajar y disciplinarse al máximo (he dicho al MÁXIMO) para alcanzar lo que en una solo repasada ACIDO aprendía de forma instantánea y muchas veces con su esfuerzo lo superó. A pesar de esa lucha, eran una pareja de amigos y era visible que Bravo era un admirador más de su humilde compañero.Mi encuentro con él fue patético. Yo siempre fui un alumno mediocre y nunca supe qué hacer con mi vida. En verdad, estaba allí siguiendo a mi chica,como siempre, y ,como siempre, me termine involucrando en un mundo aparte donde él era como un mesías. Así lo creíamos. Al inicio oía hablar del Genio y, cuando me lo señalaron, vi un tipo flaco, un poco más pequeño de lo insignificante que me veía yo, mestizo, con pelo rizado y desordenado, grandes orejas y ojos oscuros.Pocos sabíamos lo que le estaba pasando. Era, desde siempre, un muchacho humilde y solo sus cercanos lo sabían. No fui uno de ellos jamás, en parte por ser un círculo exclusivo de aquellos genios, nacidos genios.Un día en medio de lo mal que siempre me iba a mí en los simulacros y cualquier otro examen, me enseñaron un Extra de hacía 10 años y me di cuenta de que era él, el mismo del que se decía tenia un pacto con el diablo, un genio descubierto a los 6 años de edad por un diario y un noticiero, pero después de la noticia nada, ni un libro, ni una mención,ni una línea.Por fin me lo crucé mientras esperaba a mi chica y le dije hola, casi como quien no quiere la cosa y él ,emocionado, me dijo: ¿hola como estás? Estaba dispuesto a atenderme así que aproveché y le consulté una duda.De inmediato y con una simpleza increíble, en medio del pasillo me hizo entender lo que en medio año a mi me pareció imposible. Caí en la cuenta de que era de verdad, ¡el tipo era maravilloso!Me volví uno más de sus seguidores y fiel creyente de lo que de él se decía, que había superado a todos los profesores y había resuelto problemas imposibles, que le ofrecían becas en las mejores academias de Lima... Durante una semana lo seguí como creo hacían muchos, en silencio, estudiando a su alrededor, queriendo contagiarme de esa enfermedad y me acercaba y le preguntaba cosas que, seguro que con poco esfuerzo, las podría entender y él, confundiéndome quizá con otro genio, me mandaba a la estratosfera. Entonces sólo lo miraba, serio, en silencio, pensando en no verme como un tonto ante él que me sonreía .Al fin se dio el examen de la UNI. Yo, por supuesto, reprobé las tres pruebas con las peores notas posibles. Mi chica ingresó a química y él consiguió el primer puesto en la UNI, luego el primero en la Católica que le ofreció beca y subvención económica así que se fue con ellos mientras Bravo quedó segundo en la UNI y se separaron al fin.Mi chica, una vez ingresada, me choteó de a pocos hasta que el chanfle le salió perfecto y quedé muy lejos de todo eso. Pero volví a ver a ACIDO. Mejor dicho, él me vió en el centro de Lima dos años después, cuando yo era un estudiante de derecho, rebelde y revolucionario, de la Pontificia Universidad San Martín.Se me acercó y me dijo: "Hola Luis, ¿como estás?". Casi no pude reconocerlo. Me sonrió, me abrazó y comenzó a contarme que dictaba en algunas academias y que estaba decepcionado de la Católica. Que lo de la subvención era un engaño, que le pidieron demasiados papeles y que no lo dejaron dar sus parciales porque lo asaltaron en el centro y le robaron sus documentos. Los mismos quelos vigilantes le pidieron en la puerta (cuantas veces cuando voy de traje italiano me abren las puertas y casi se ponen a un lado) pero era demasiado pobre para pagar multas. Además de estudiar y trabajar, tenia cinco hermanitos que mantener junto a su mamá... Allí recién lo entendí todo. Estaba flaco como un perro y descuidado (me sentí rechancho a su lado) y me contó que una empresa de tecnología termonuclear le ofreció ayuda, que la academia le ofreció ayuda pero nadie cumplió y sólo sus amigos (sentí que yo no lo era ) lo ayudaban con algo, que a veces no comía.ACIDO murió dos meses después de nuestro encuentro. Se lo llevó la tuberculosis... Al contar esto, tan llorón como siempre, se me caen las lágrimas de rabia por no haber hecho nada ese día.Me enteré de su muerte por televisión. Yo gozaba además de mi entonces cómoda clase media y un Mazda 323, de una úlcera en mi cama y vi a sus amigos, a sus verdaderos amigos, hablando de lo que pasó en un talkshow de Maritere. Solo duró quince minutos y sentí que era poco. Aún siento que es poco lo que puedo decir de él en estas líneas. Quizás no fui su amigo, pero el si fue amigo mío en su abrazo, su sonrisa, en su humildad. Vi la televisión y caí en silencio, en llanto, en culpa (todos fuimos culpables). Cuando volví a clase se lo conté a muchos amigos y todos ellos lo lamentaron hasta que tropecé con una muchacha quizás mas realista que los demás(o quizás menos romántica) que me dijo que él había sido un tonto, que un verdadero genio no se hubiera dejado morir. Me quede pensando en eso muchos años. Con la histioria de ÄCIDO me convencí de que, si bien no era un genio, me convertiría en lo mejor que pudiera ser, que al imitarloseria como imitar a Superman, al leer un libro de física al revés aunque no entendiera nada, al subir mi CI, al tratar de enseñar, al ser simple, no sé ... Quería revivirlo de alguna forma.A veces ya no puedo hablar de él,ni siquiera aquí, es demasiado. Creo aún no he superado este sentimiento... ACIDO quedará aquí, en estas líneas.Hablando con la que fue mi chica le pregunté: ¿qué recuerdas de ACIDO? -Que era muy delgado, su sonrisa dulce y que seria el mejor Ingeniero Electrónico del país- contestó. -Si...- dije yo sonriendo.Ella me observó y dijo: "tu tienes su sonrisa" Al final creo que al menos aprendí algo de él. [25-09-2007 luis manuel melendez medina escribió:]ACIDOTenia 16 años como todos, creo que le decían ACIDO o al menos así se quedo el en mi memoria por que no se me de verdad su nombre, hasta creo que se llamaba Luis y por eso yo le decía así, ayer conversando sobre el recordamos que sabia 5 idiomas pero como no era vanidoso no lo decía, solo algunos que sabían mas su historia lo difundían como un chisme en la Trilce, Tenia visión fotográfica, coeficiente muy cercano a Einsten, decían que leía los libros comenzando por el final y le enseñaba a cualquiera que se acercara a pedirle, pero volaba, a veces de lo simple saltaba a los limites de la comprensión matemática, el sobrenombre creo fue en las clases de química, donde era mejor de todos como en todo y se la puso un compañero por que hablaba de ácidos y muchas cosas que yo ya no recuerdo y de pronto se le quedo el nombre.Allí el estaba en el grupo de los genios, en el salón A, aunque a el a veces lo encontrabas repasando la teoría en el B y el C, quizás estaba aprendiendo como todos, pero nadie pensaría eso, estaría cuestionando su reconocido prestigio de genio, quizás el único que no reconocía esta verdad era el mismo. Eran cinco, yo recuerdo a ACIDO a Bravo y los demás.Nos explico alguien que había dos clases de genios los que nacían y eran verdaderos genios productos de azar de la naturaleza y los que a punta de voluntad se hacían genios. Por su parte bravo era un genio hecho a voluntad, no había nacido genio así que se dedico a trabajar y disciplinarse al máximo, he dicho al máximo para alcanzar lo que en una solo repasada ACIDO aprendía con su genialidad y muchas veces lo supero pero entre esa lucha eran una pareja de amigos y era visible que Bravo era un admirador mas de su humilde amigo.Mi encuentro con él fue patético, yo siempre fui un alumno mediocre y nunca supe que hacer con mi vida, en verdad estaba allí siguiendo a mi chica como siempre y como siempre me termine involucrando en un mundo aparte donde él era como un mecías, y yo también lo creía. Al inicio oía hablar del Genio y cuando me lo señalaron vi un flaco, un poco mas pequeño de lo pequeño que me veía yo, mestizo con pelos rizado y desordenado, grandes orejas, y ojos oscuros, pocos sabíamos lo que le estaba pasando, era desde siempre un muchacho humilde y solo sus cercanos lo sabían, no fui uno de ellos jamás en parte por ser un circulo exclusivo de aquellos genios, nacidos genios. Un día en medio de lo mal que siempre me iba a mí en los simulacros y cualquier otro examen me enseñaron un Extra de hace 10 años y me di cuenta era él, el mismo del que se decía tenia un pacto con el diablo y demás tonterías, un genio descubierto a los 6 años de edad por un diario y un noticiero, pero después de la noticia nada, ni un libro.Hasta que por fin me lo crucé mientras esperaba a mi chica y le dije hola casi como no quien quiere la cosa y el emocionado me dijo: ¿hola como estas? , Estaba como dispuesto a enseñarme y le dije "mira, explícame esto que no entiendo", de inmediato y con una simpleza increíble en medio del pasillo me hizo entender lo que en medio año a mi me pareció imposible, caí en cuenta era de verdad, el tipo era maravilloso, me volví uno mas de sus seguidores y fiel creyente de lo que de el se decía, que había superado a todos los profesores y había resuelto problemas imposibles, que le ofrecían becas en las mejores academias de lima, casi durante una semana lo seguí como creo hacían muchos en silencio a estudiar a su alrededor como queriendo contagiarse de esa enfermedad y yo tan descarado como hasta ahora me acercaba y le preguntaba cosas que seguro si me esforzaba un poquito las entendía y el quizás me confundía con otro genio y me mandaba a la estratosfera, solo lo miraba serio en silencio, pensando en no verme como un tonto ante el y el me sonreía .Al fin se dio el examen de la UNI, yo por supuesto reprobé las tres pruebas con las peores notas posibles, mi chica ingreso a química y el fue primer puesto en la UNI, luego primer puesto en la Católica, la cato le ofreció beca y subvención económica y se fue con ellos, bravo se quedo segundo en la UNI y se separaron al fin.Mi chica una vez ingresada me choteo de a pocos hasta que el chanfle le salió perfecto y quede muy lejos de todo eso, pero volví a ver a ACIDO mejor dicho el me vio en el centro de lima 2 años después cuando yo era un estudiante de derecho rebelde y revolucionario de la pontifica universidad san martín, digo me vio y se me acerco me dijo Hola Luis, como estas, casi no pude reconocerlo, me sonrió, me abrazo y comenzó a contarme que dictaba en algunas academias y que estaba decepcionado de la católica que lo de la subvención era un engaño que le pidieron demasiados papeles y que no lo dejaron dar sus parciales, los vigilantes le pidieron su carnet en la puerta (cuantas veces cando voy de traje italiano me abren las puertas y casi se ponen a un lado) por que lo asaltaron en el centro y le robaron sus documentos y el era muy pobre para pagar multas y esas cosas y además de estudiar y trabajar tenia 5 pequeños hermanitos que mantener el y su mama, allí recién lo entendí todo, estaba flaco como un perro y descuidado, me sentí rechancho a su lado y me contó, que una empresa de tecnología termonuclear le ofreció ayuda que la academia le ofreció ayuda pero nadie cumplió y solo sus amigos (sentí que yo no lo era ) lo ayudaban con algo, que a veces no comía, sabes, al contar esto tan llorón como siempre me caen las lagrimas de rabia de no haber hecho nada ese día, ACIDO murió 2 meses después de tuberculosis.Me entere por televisión, yo gozaba además de mi entonces cómoda clase media y un Mazda 323, de una ulcera en mi cama y vi a sus amigos, a sus verdaderos amigos hablando de lo que paso en un talkshow de maritere, eso solo duro 15 minutos, yo sentí que era poco, aun siento que es poco lo que puedo decir de el en estas líneas, quizás no fui su amigo, pero el si fue amigo mío, en su abrazo, su sonrisa, en su humildad. Vi la televisión y caí en silencio, en llanto en culpa (nos sentí a todos culpables). Cuando volví a clase se lo conté a muchos amigos y todos ellos lamentaron, hasta que tropecé con una muchacha quizás mas realista que los demás, quizás menos romántica y me dijo que el había sido un tonto, que un verdadero genio no se hubiera dejado morir, me quede pensando en eso muchos años, pero sea cual sea la verdad sobre ACIDO, me convencí de que si bien no soy un genio, me convertiría en lo mejor que pudiese ser, que al imitarlo seria como imitar a superman, al leer un libro de física al revés aunque no entendiera nada, al subir mi CI, , a tratar de enseñar, a ser simple, no se .. La verdad quería revivirlo de alguna forma, ACIDO quedara aquí en estas líneas, a veces ya no puedo hablar ni siquiera aquí de el, es demasiado. creo aun no lo supero (este sentimiento). ¿ACIDO? ,ayer hablando con la que fue mi chica de el pregunte: ¿qué recuerdas de el? Que era muy delgado, su sonrisa dulce y que seria el mejor Ingeniero Electrónico del país. Si.., dije yo y sonreí y me dijo: "tu tienes su sonrisa", al final creo al menos aprendí algo de el.

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